Estos días todos mios
Él ya lo sabía todo. Lo sabía. Conocía su futuro.
Era inútil huir pero su instinto le decía «¡¡HUYE!!».
Su cabeza le decía «¡¡ES INÚTIL!!».
Sus piernas iban solas. Cogió el 83. No sabía adónde iba.
La única cosa verdaderamente importante era huir.
Habría cogido otros autobuses. Y trenes. Y aviones. Y…
Quería perder cualquier punto de referencia.
Encontrar un lugar donde nadie pudiera conocerle o recordarle.
Mina soñaba. Soñaba con los ojos abiertos. Soñaba con los ojos cerrados.
Durante el sueño. Durante la vela. Durante el sueño-vela-sueño.
Soñaba el cielo. Soñaba el mar. El cielo en el mar.
Quería nacer gaviota. Los dos elementos en el corazón.
Él seguía corriendo. Ciudad–campo-ciudad-
montaña-mar-campo-otra-vez-ciudad.
Caras siempre nuevas. Caras siempre viejas.
Muchos recuerdos veía en los ojos de los otros.
Mina inició el vuelo. Lentamente. Desde tierra. Se elevó.
Mucha gente en el mar. Debajo suyo. Mina los veía desde arriba
planeando en aquel cielo muy bien dibujado.
Muy bien dibujado.
«¡¡CORRE!!» «¡¡CORRE!!» «¡¡HUYE!!» «¡¡CORRE!!»
Mina veía todo desde arriba. Mina volaba.
Era bello. Era bella.
PersonaspequeñaspequeñasÁrbolespequeñospe-
queñosMarpequeñopequeñoTierrapequeñapequeña.Un disparo.
Dolor. Un ala. Cayó. Lo vi. Él la hizo caer.
Él se acercó a Mina. Él le habló.
ÉL: PerdónPerdónPerdónNoQueríaDiscúlpamePerdónTen-goQueHuirPerdónPerdónPerdónNoPuedoPararmePerdón
MINA: (cabreada)¡¡¡¡¡¡¡ESPERAAAAA!!!!!!!
(quejumbrosa) ¡Puedo tener un ala rota!
(maliciosa y provocativa) Por lo menos dame un beso…
Él asustado. Se detuvo. Inmóvil. No entendía.
No sabía qué hacer. Podía ser una de Ellos.
MINA: (nerviosa-inquieta-nerviosa) ¡¡¡EH!!! ¡¡¡ENTONCES!!!
¿¿¿ESTÁS MUERTO???
Él se relajó un instante. Él se puso nervioso. Él respiró.
Él se calmó. Él quería huir deprisadeprisadeprisa.
Le contestó.
ÉL: ¡¡NO!!… es… que… tengo una cita…
MINA: ¿Con el médico?
ÉL: ¡¡NO!!
MINA: ¿Con el mecánico?
ÉL: ¡¡NO!!… ¡¡SÍ!! Bueno… ¡¡¡Tengo una cita, y basta!!! Tengo
Que irme. Perdona.
MINA: ¿Y el beso? EL ALA… ¿Te acuerdas? ¿Sabes? Yo vuelo,
pero… con un ala rota…
Él seguía sin entender. Quién era esa. Qué quería.
Él sólo quería huir.
MINA: Mira. Es suficiente con que la acaricies con los labios
(y tiende la mano tal noble princesa).
Él no entendía. Él estaba maravillado. Él estaba abrumado.
Él fue arrollado por la impulsividad-encanto de Mina.
Él le cogió la mano. Él la besó.
MINA: (mientras empieza a revolotear alrededor suyo) ¡Ahora estoy mucho mejor! ¡¡Gracias!! ¡¡Vi inmediatamente que los tuyos
eran labios milagrosos!! ¡¡GRACIAS!! ¡¡GRACIAS!! ¡¡GRACIAS!! ¡¡GRACIAS!! ¡¡GRACIAS!!
Él estaba asustado. Él enrojeció. Él no entendía.
Tenía miedo. Quería huir.
Mina corría corría corrrrrrrrrrrrrrííííaaaaaa.
Lentamente se elevó. Volvió a volar. A verlo todo desde arriba.
En el cielo. Sobre el mar. Mina podía volar de nuevo.
La bella minagaviota libre en el cielo.
Él retrocedió. Suspicaz. Siempre. Miró a su alrededor.
Él ya lo sabía todo. Lo sabía. Conocía su futuro.
Él podía huir de nuevo. Él, tan torpe.
Acosado por la nada.
TELÓN